BREVE REFLEXIÓN SOBRE EL CONSUMISMO MODERNO
El dinero es tiempo, aunque mucha gente no lo vea de ese modo.
Logramos dinero dando nuestro sagrado y efímero tiempo a un trabajo.
En los tiempos que corren, se nos enseña que debemos dar la vida
para poder comprar cosas totalmente innecesarias. Nacemos;
nos educan; y trabajamos. No sabemos muy bien para qué ni para
quién. Únicamente queremos sobrevivir, salir adelante. Pero todo
esto solo sirve para acrecentar nuestra desidia y nuestro odio al
trabajo. Si no trabajamos morimos, pero si trabajamos lo único que
nos apetece es dejar de vivir. Hay algo maligno detrás de la
concepción e idea de trabajo.
El
consumismo se ha vuelto algo habitual y masivo. Campañas como el Black Friday acrecientan esa nueva cultura del capitalismo sin
barreras. Cientos de personas cambian de teléfono móvil o de
televisión sin tenerlos estropeados. ¿Por qué razón es tan
importante tener lo más avanzado gastando un dineral por una
necesidad inexistente?
Los medios de comunicación y la publicidad nos han convencido de una
cultura egoísta y neoliberal en la que lo que verdaderamente importa
es tener lo más caro, entregando para ello parte de tu vida al
bolsillo del empresario. Ya no trabajamos para sobrevivir; aceptamos
trabajos inaceptables para poder seguir las modas de una sociedad con
una mentalidad individualista y neoliberal que excluye todo
razonamiento lógico e incluso acaba con la humanidad en ciertas
cuestiones, como cuando se suben los precios de productos básicos,
buscando ganancias en el sufrimiento de los seres vivos.
Lo
importante hoy en día, o de eso nos han convencido mediante un
bombardeo constante en los medios, es ganar dinero, no importa cómo.
El entretenimiento y la espectacularización de la vida por parte de
los medios tampoco ayuda a que esa mentalidad no se extienda. La
gente escucha descuento y compra sin control ni sentido, dejándose
el dinero, que tan valioso es por el tiempo dedicado en ello,
gastando en productos que no necesita
pero que, de alguna forma, desea con todas sus fuerzas. Todas
nuestras necesidades de compra de productos inútiles o sustitutivos
de algunos de los que ya somos poseedores son claras muestras de
que la cultura del consumismo
está cada vez más arraigada por campañas como el Black Friday.
Cada
necesidad de consumir la debemos contextualizar y reflexionar sobre
el porqué de ese sentimiento. ¿Qué parte de culpa tiene la
idealización que se hace de estas compras en medios? Siempre que se
acercan fechas señaladas, los medios de comunicación exponen miles
de anuncios, hasta dentro de sus telediarios, sobre las bondades del
capitalismo y su cultura. Realmente no somos libres de pensamiento y
todas nuestras acciones vienen motivadas por algo. Localizar ese
“algo” por el cual ha aumentado tanto el consumo puede servir
para intentar convertir la sociedad en un lugar en el que se mire más
por el colectivo.


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