¿QUÉ INTERESES PUEDE HABER DETRÁS DEL CORONAVIRUS?
Todas las medidas que salven vidas humanas serán bien recibidas. Por
ello, las leyes que se lleven a cabo para evitar la propagación del
coronavirus, que puede acabar con la vida de muchos inocentes, deben
ser acatadas. Ahora bien, dicho esto, hay que tener un gran cuidado
con las vulneraciones y restricciones a las libertades individuales y
a los derechos fundamentales. Yo no soy ningún experto para decidir
cuál es la mejor manera de atajar el COVID-19, por lo que no hablaré
sobre ello. Pero hay una cosa interesante sobre la que me gustaría reflexionar:
¿Dónde y cómo surgió el tan mencionado coronavirus?
Se ha oído de todo:
que venía del murciélago, del pangolín, de un laboratorio de Wuhan... A mí esas explicaciones me parecían un tanto difusas e
inconclusas. Quizá sea mi percepción de las cosas y mi intento de
contextualizar todo lo que ocurre en el mundo. Si algo beneficia a
alguien, quizá ese alguien tenga que ver en lo que ha ocurrido. No
tiene por qué, pero tiendo a tener esos pensamientos. Además, es
extraña la rapidez y forma que tuvo de propagarse.
Las últimas
informaciones apuntan a que el virus se inició en noviembre, más de
siete semanas antes de que China anunciara la propagación del virus.
Algunas hipótesis indican que Estados Unidos pudo estar detrás de la propagación de algún modo. Se enmarcaría dentro de la lucha que
mantienen desde hace años estas dos naciones por el poder económico
mundial. Lo cierto es que el coronavirus ha dañado seriamente la
economía china, aunque eso no explique nada.
Sin embargo, lo que
se puede asegurar con toda certeza es la crisis económica que se avecina debido a esta crisis sanitaria. ¿Quién acarreará con los
gastos de la crisis? Los de siempre. En el año 2008,
cuando empezó la gran recesión, se decidió salir de la crisis
dejando atrás a los más vulnerables y a los que menos recursos
tenían en favor de los más ricos, que se hicieron más ricos. Mucho se
ha hablado sobre la crisis del 2008 y sobre si fue provocada. La
situación del coronavirus en cierto modo me recuerda a lo vivido ese
año. Mensajes vanos de esperanza y de cooperación que se vieron
truncados y olvidados por los hechos. Y los hechos fueron precariedad
y en muchos casos semi-esclavitud para salir adelante sobre la
espalda de la clase obrera. No debemos permitir que eso vuelva a
ocurrir. Y no puedo evitar pensar que se ha podido provocar la gran
crisis sanitaria. Algunos sin escrúpulos que saben que van a ganar
dinero con todo esto.
El verdadero poder
mundial reside en el capital y el dinero. Hacen lo que se les antoja
con el planeta, en muchas ocasiones lo han demostrado. Con todas las
incongruencias y versiones que vienen de China sobre el origen del
coronavirus se da pie a todo tipo de elucubraciones. De momento hay
que poder salir de esta crisis sanitaria y erradicar el coronavirus.
Después volver a luchar por los derechos que le corresponden a la
clase trabajadora, como se tuvo que hacer a raíz de la crisis del
2008. Pues es evidente que con todo lo que está ocurriendo se
volverán a perder derechos laborales y civiles, no tengo ninguna
duda. Lo que no se sabe es si los que se van a beneficiar de la
crisis la han provocado también o simplemente van a aprovechar las
desgracias ajenas para lucrarse.
Al final acabaremos
perdiendo los de siempre. Pero que no se pierda sin haber intentado
vencer a la fuerza invencible e invisible que siempre acaba ganando
dinero a costa de la gente.



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